En el parque infantil del barrio, celebrando el todo vale de la noche vieja, un grupo de aprendices del mal, se dedicaron, con cargas explosivas vendidas a pesar de su prohibición, a experimentar el poder de destrucción de la honda expansiva, haciendo reventar las dos papeleras de cemento del parque.
Digan lo que digan esa no es forma de comportarse la gente de bien.
Una maravilla en el país de las Miribillas del Bilbao Basket.
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Los hombres de negro tumban al Joventut en un duelo durísimo que dominaron
de principio a fin, yendo por delante los 40 minutos y encadenan su quinta
victo...
Hace 8 horas
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