Han pasado más de treinta y cuatro horas desde la publicación de la sentencia del TEDH sobre Batasuna; el PNV, que fue parte en la interposición del recurso ante dicho tribunal, sigue sin pronunciarse.
Lo hizo, a su estilo oportunista, el eterno dirigente nacionalista el senador Anasagasti.
En su blog llama a HB a abandonar toda esperanza si no se planta y dice las palabras mágicas: ETA NO.
Es curiosa la forma en que cuenta las cosas el senador, juzguen ustedes mismos cómo, en escasamente cuatro líneas, justifica su política de 31 años y al mismo tiempo se posiciona frente a los que pueden resultar más dañados por la sentencia; el ala soberanista del PNV (Egibar, Ibarretxe) que impulsó Lizarra y encabezó la oposición a la ley que ahora ratifica el máximo tribunal encargado de velar por los derechos y las libertades en Europa.
Hay otra excepción pero de menos valor político, el Alcalde de Bilbao con su estilo “chirene”, les invitó a hacer política.

Quizá uno (que no Uno)no esté en lo cierto, pero no deja de extrañarle que un partido, con el poder que ostentó y el que aún ostenta el PNV, que se dice plenamente democrático y defensor de la democracia y de los derechos humanos, al que le han plantado semejante sentencia delante de las narices; que tras dos días no diga ni esta boca es mía.
Debe tener un significado para cualquier demócrata.
No hace ni siquiera un mes que, desde el último bloguero nacionalista hasta los máximos dirigentes, clamaban contra una ley que “ilegalizaba ideas”.
Ahora, que se demuestra que no sólo no ilegaliza ideas, sino que es imprescindible para garantizar la libertad y la seguridad de los ciudadanos, el PNV no sabe no contesta; se ha quedado sin ideas.
Salud
Lo hizo, a su estilo oportunista, el eterno dirigente nacionalista el senador Anasagasti.
En su blog llama a HB a abandonar toda esperanza si no se planta y dice las palabras mágicas: ETA NO.
Es curiosa la forma en que cuenta las cosas el senador, juzguen ustedes mismos cómo, en escasamente cuatro líneas, justifica su política de 31 años y al mismo tiempo se posiciona frente a los que pueden resultar más dañados por la sentencia; el ala soberanista del PNV (Egibar, Ibarretxe) que impulsó Lizarra y encabezó la oposición a la ley que ahora ratifica el máximo tribunal encargado de velar por los derechos y las libertades en Europa.
Eso lo dijimos nosotros en 1978 cuando como partido condenamos a ETA y en aquella oportunidad HB no acudió a la manifestación. Luego todo aquello se rompió con la malhadada Lizarra, hecha con la mejor voluntad por algunos, pero un estrepitoso fracaso y origen de la presencia del PNV en la oposición.
Hay otra excepción pero de menos valor político, el Alcalde de Bilbao con su estilo “chirene”, les invitó a hacer política.

Quizá uno (que no Uno)no esté en lo cierto, pero no deja de extrañarle que un partido, con el poder que ostentó y el que aún ostenta el PNV, que se dice plenamente democrático y defensor de la democracia y de los derechos humanos, al que le han plantado semejante sentencia delante de las narices; que tras dos días no diga ni esta boca es mía.
Debe tener un significado para cualquier demócrata.
No hace ni siquiera un mes que, desde el último bloguero nacionalista hasta los máximos dirigentes, clamaban contra una ley que “ilegalizaba ideas”.
Ahora, que se demuestra que no sólo no ilegaliza ideas, sino que es imprescindible para garantizar la libertad y la seguridad de los ciudadanos, el PNV no sabe no contesta; se ha quedado sin ideas.
Salud





