domingo, marzo 11, 2007

EL ALEGRE REPTANTE


De corpachón voluminoso, esta bestia es, no obstante, transparente y nos deja ver su corazón multicolor parecido a una estrella de mar girando de modo idéntico a la maquinaria de un reloj. En el extremo de su cabeza – y conformándola – habita, como si fuera un apéndice, un parásito innominado y amable, ornado con largas orejas elegantísimas que otorgan a los desplazamientos del conjunto una “allure” aristocrática.

Estos desplazamientos se efectúan reptando por encima de un almohadón de aire caliente, suavísimo. Mientras se desplaza silba melodías sentimentales así como óperas italianas, aprendidas oyendo transmisiones de las emisoras de radio y de televisión que, por las noches, filtran sus programas a través de las ventanas de los chalés y de los caseríos del monte.

Con estas aficiones, El Alegre Reptante, lo es verdaderamente.

Lo anterior es uno de los muchos monstruos que nos describe, con muy buen humor, Juan Perucho bajo el título de Bestiario fantástico Ediciones Paradigma 1990.

Absolutamente recomendable y especialmente para tiempos de turbación como los que nos asolan.

Cuando sufrimos tantas llamadas a defender o salvar la patria, más vale aliarse con los Ngomos, con Pamphilo, con la Escabrosa o el Escupidor, siempre auxiliados por la Tímida Sensitiva y la Dama del Bosque que es portuguesa y algo la emparenta con la casa real de Braganza según dejó documentado Eça de Quiroz en páginas emotivas y refinadas.

Estamos lejos, al menos en el tiempo, de los primeros años 30 del siglo pasado, pero para quien haya leído las memorias de Gil Robles, de reciente aparición en Ariel bajo el título de "No fue posible la paz", algunos discursos de ayer y otros muchos escritos y declaraciones "aco.. preocupan"

Salud


No hay comentarios: