lunes, abril 21, 2008

Hacienda: ¿somos todos?

La respuesta es negativa. Hacienda, al menos en Vizcaya, son principalmente ellos.

Creo, cito de memoria, que una tercera parte de los vizcaínos dicen conocer el euskera, que escasamente una quinta parte lo usa habitualmente y que apenas 5 de cada 100 hacen las cuentas con el fisco en “nuestro idioma” que diría un desinformado.

Lo anterior viene a que si Vd. llama a la hacienda foral (901.503.000) le responden, siempre que la máquina quiera, con el consabido “vizcaico foru aldundia egunon”, a lo que el 95% (al menos) de los vizcaínos respondemos “buenos días le llamaba porque...” y sigue la conversación más o menos educadamente en castellano.

Pónganse ustedes en el lugar de la ciudadana o ciudadano que están detrás del teléfono, que han sido contratados, con las necesarias condiciones pero a dedo finalmente, para la campaña de la “errenta” y que, tras cientos y cientos de llamadas en castellano han de persistir, obedecer es amar y contrata quien contrata, en el saludo en euskera. Prueben las veces que quieran y comprobaran que la militancia de los contratados es tozuda.

Hasta aquí el comienzo, lo malo y lo inexplicable es que tras una conversación más o menos larga en perfecto castellano, cuyo resultado puede ser incluso satisfactorio para el llamante, el aspirante/a a funcionario/a de carrera/o te deja con la palabra en la boca y te cuelga el teléfono al son de “agur bai”. Uno, que es dado a responder a todo agur con el natural “agur ben-hur”, ni tiempo tiene de reaccionar y ha de volver a llamar para vengarse debidamente de la insolencia funcionaril.

Hasta aquí lo anecdótico, lo realmente de juzgado es que, dentro de la campaña propagandística de “la renta en casa”, se dediquen a mandar preliquidaciones a chavales que no tiene más ingresos que los tres euros del banco donde le pagan sus progenitores la asignación mensual.

Si una joven vive en el domicilio familiar y no tiene ingresos superiores a X mil euros, no tiene que hacer la declaración y sus padres se deducen 500 euros del ala por la criatura, que luego le abonarán o le deducirán de las lentejas, pero nuestra hacienda, que tiene dinero para tantas cosas, para pagarle a “udalbiltza”, a los presos de eta, etc. etc. no tiene imaginación para poner en el programa que hace las declaraciones una salvedad: Si vives en el hogar de tus padres, y tu declaración resulta negativa por menos de 500 euros, no te la hago.


Por supuesto, tiene la cosa todas las certificaciones de AENOR, y las Q correspondientes a un país como éste que es el más adelantado del mundo mundial.

Pónganse en el caso de que esa carta se pierde, se interpreta mal etc. y le soplan a una familia 500€. Eso si, llamas para anularla y te saludan en euskera y se te despiden en lo mismo y a la francesa.

País

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