martes, marzo 03, 2009

Azkárate no entiende

Lo dice hoy el correo y lo pone en boca de la señora porta-voz (perdón por la redundancia).

“Azkárate no entiende por qué tiene que haber un cambio de Lehendakari”. Así nos va. Si los dirigentes pierden el sentido de reconocer la realidad, ¿qué se puede esperar de nosotros, simples mortales?

Se alarga luego la buena señora con que si al PNV le corresponde iniciar el diálogo, etc. Tiene razón por esta vez la señora porta-voz. Lo que le pasa es que después de una legislatura con tantos falsos llamamientos al diálogo, cuando lo que estaban diciendo realmente era: haced lo que yo mando, se equivoca ahora y confunde el poder iniciar diálogos con el derecho a obtener asentimientos.

Está muy bien eso de iniciar diálogos, se puede hacer hasta el amanecer y más allá, pero para formar gobierno, además, hay que concitar mayorías en el próximo pleno de investidura. Eso parece ser que no lo concibe la porta-voz en funciones. El formar gobierno le corresponde a quien consiga el mayor número de votos en el parlamento, ni al más antiguo, ni al más experimentado, ni incluso al de mejor presencia; simplemente al que concite acuerdos mayoritarios.

En este caso no es el Sr. Ibaretxe, pues ni le apoyan los jefes del tripartito, entre otras cosas porque se los fagocitó durante la campaña y nos veremos privados del sublime Sr. Madrazo en las bancadas de la oposición.

Señora porta-voz en funciones, asuma lo antes posible que no tienen ustedes mayoría en el parlamento y que además no les queda esta vez la posibilidad de valerse de los votos de ETA para asegurarse una investidura vergonzante.

País

3 comentarios:

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Buenas noches Rubín.

Acabo de escuchar en un Telediario nocturno un extracto del editorial de El País sobre las alternativas de Patxi López.

Yo lo resumiría diciendo: "Marcándole el camino a Patxi". Es desolador, de veras.

UN cordial saludo.

García Francés dijo...

Bonitos recuerdos y accidentados recuerdos, amigo D. Rubín. Espero que le gusten estos que traigo sobre la amistad. Con mi afecto.

Alias, El poeta de la ETA

Javier Elorrieta es un vasco de paciente sonrisa, mordaz y bien humorado, afable y tiernamente afectivo. Tengo la inmensa suerte de ser su amigo desde hace casi cuarenta años.

Fue miembro de ETA hasta el año 1971 y, más tarde, preso, exiliado, amnistiado y, finalmente, empujado por su ineludible vocación política, diputado del PSE.

Javier Elorrieta, hoy es el feliz esposo de Amalita, una gallega dulce como la morriña. Padre, abuelo, siempre hermano, hijo y sobrino. Implicado a fondo, con toda su generosidad, en los movimientos cívicos vascos. Y, además, poeta.

Podría contarles mil anécdotas de cuando vivimos juntos. Bilbao, la dura vuelta del exilio, con Aner tantas veces sentada en mis rodillas. Paris donde nos acogía mi pobre hermano José Luis, Calella de la Costa y la admiración que le producían mis dos novihermanas, la noche del 23-F cuando Isabelita nos quería fusilar. Pero soy demasiado frívolo y podría dañar su imagen. Mejor callo.

Prefiero que sea él quién se lo cuente. Van a disfrutarlo.

Sus libros de poemas, Intento de suma pasión, Más alto que los cuervos y del primero, Guerras y canto, con portada del querido Nani M. Bezanilla, el poema que me me enseñó a admirar a este hombre bueno: Canto a los Pueblos de España.

Javichu, amigo, sé que te voy a hacer pasar vergüenza, pero, ¡cuánto te quiero, hermano!

Alias, El poeta de la ETA

Rubín de Cendoya dijo...

Rogelio, he leído el editorial, y tienes más que razón.

Todo por el corto plazo; nadie en el PSOE ha sacado consecuencias de cuando Txiki le dejó a Ardanza.

En el Blog de Santiago González alguien ha recuperado un artículo de Cebrián de después de perder Nicolás su apuesta por el cambio.

Entonces y ahora las mismas miserias. Sigo queriendo creer que Patxi sabe de la cantidad de votos que ha recibido como "el mal menor" y la última esperanza.

Aguantaremos estos dos meses que nos faltan amigo y luego ya tendremos tiempo de seguir con la desesperanza.

D.Alfredo, gracias por la visita, ya sabe que a su amigo Javier le tengo en gran estima.