EL TIEMPO Y LA CARNE
Tienen un as guardado; se van a dedicar al "libro objeto".
PIGMALIÓN
Tito Suárez Pérez, (dice la contraportada) se ha atrevido en El tiempo y la carne a ser él mismo y sus palabras: hay aromas de toda la poesía más bella, callados, discretísimos e impensados trazos de Darío, de Neruda, del vago sentimentalismo campoamoresco, de encantadoras, casi añejas escenas de lo cotidiano donde, como decía el divino Juan Ramón Jiménez, las cosas nos llegan con la sencilla esencia de su delicia. Su universo está maduro y personal, es íntimo y se perfila como una visión que crea cuando dice imitar la realidad que recuerda.
Copio el primero y el último de los poemas y espero que les gusten.
PIGMALIÓN
Bajo un sol de trigo y laurel me entrego a sus frías
manos y acaricio su cabello. Ya laten las venas
de piedra de su cuello; acerco mi boca a sus labios...
y me ofrenda una sonrisa eterna.
EL PARAGUAS DE PLATA
Cuando niña, se plantaba firme en medio de la lluvia
sujetando un pequeño paraguas azul con ambas
manos y miraba a su alrededor la plaza iluminada, las
casas mojadas; a lo lejos, los árboles goteando,
los prados brillantes... Así se sentía alegre y protegida.
Hoy, ese recuerdo es un broche de plata sobre
su chaqueta malva.
Aquí les dejo un enlace a la página y a la revista de EURISACES, la editora que tiene por lema, como el panadero romano del que toma el nombre: Cosechar en sazón, espigar y alimentar es la noble tarea del Editor
No hay comentarios:
Publicar un comentario