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jueves, enero 24, 2008

Desidia

La autoridad competente en Sopelana, nacionalista por supuesto, da muestras de desidia para todo lo que no sea hacerse fotos. A veces ya ni eso, pues en las últimas convocatorias de Gesto por la paz por los tres últimos atentados ya no se presentó autoridad alguna.

Lo que me ocupa hoy es algo muy local y muy mal organizado, además no cuesta dinero. Hay marquesinas en las paradas de autobús, lo que no hay es un simple cartel con la frecuencia, y el destino de los mismos. Somos un pueblo pequeño que presume de modernidades, pero no hemos dejado el aldeanismo reciente.

Qué menos que poner en las paradas del autobús la frecuencia con la que pasa éste y a dónde puede dirigirse; no hace falta una megapantalla que indique los minutos que faltan, basta con un cartelito que diga que el de Arminza con parada en Barrica pasa cada hora sobre las menos cuarto. Y ya es un servicio a los usuarios ocasionales.

Otro caso de “estado natural”, no hacer nada, es el abandono en que se encuentra la acera de la carretera de Casareina en el tramo entre la Ikastola y el Garden Center. La naturaleza en forma de zarzas y demás malas hierbas la han reducido a un sendero de escasos 30 centímetros.

Por ese sendero pasan diariamente un buen número de vecinos paseando y se bajan a la carretera para cruzarse, no me imagino yo cómo es que no se acuerdan, a la ida y a la vuelta, de su alcalde.

Jack es la segunda vez que me lo tiene dicho. Dile al Sr. Alcalde que le ponga remedio a ese desastre. Que arme a algún operario municipal con pala y azadón y haga retornar la naturaleza a su antiguo ser.

Que sirvan para algo los dineros gastados en hacer una acera de un metro con base de hormigón y sin aplacado. Para un pueblo bien nos vale si se mantiene en su estado originario.

País

domingo, enero 06, 2008

Los Reyes magos

Los reyes este año han venido mejor que nunca, de seguir así, cada vez más, no sé donde vamos a parar.

En general muy prácticos y muy surtidos, salvo en el caso de Jack y el mío que además fueron espléndidos. Juzguen si no: una especie de jirafa de cuerdas de colores con una pelota por cabeza que llevaba un cascabel y otra por cuerpo.

Le duró un cuarto de hora, pero qué cuarto de hora. Todo fueron saltos carreras y roer el muñeco entero.

Los míos aún mejor, además de algunas cositas, entre ellas un cachivache electrónico para sacarle provecho al canon que le pagamos a los amigos del gobierno, un libro de Woody Allen (Pura Anarquía) que promete y del que daré cuenta cuando lo tenga leído, y una joya para la biblioteca: LOS ENSAYOS de Michel de Montaigne según la edición de 1595.

Dado que no pienso finalizar nunca su lectura, iré poniendo pensamientos de vez en cuando en el blog.

De esta obra tiene dicho Stefan Zweig (una autoridad para mí) lo que sigue: Montaigne nos ayuda a responder a esta cuestión singular: ¿cómo permanecer libres? ¿Cómo preservar nuestra lucidez innata frente a todas las amenazas y peligros del fanatismo? ¿Cómo preservar la humanidad de nuestros corazones en medio del fuerte aumento de la bestialidad?

Quevedo también dejó escrito esto otro: La autoridad del señor de la Montaña en su libro, que en francés escribió y se intitula Essais o Discursos, libro tan grande que quien por verle dejara de leer a séneca y a Plutarco, leerá a Plutarco y a Séneca

Muchas gracias queridos, reyes, esposa e hijos.

martes, diciembre 11, 2007

Farola

Esta puede servir de farolada más que de farola.

Resulta que lleva unos años con la avería. El poste de hormigón que la sostiene en la calle Abaro se ha ido desprendiendo del cemento y depende de los cuatro hierros del armazón y del cable eléctrico que la une a las colindantes.

Jack me dice que es peligroso, que no entiende cómo el Sr. Alcalde permite esas cosas desde hace tanto tiempo.

Le digo que el Sr. Alcalde no se entera de todo, que hay unos señores amigos suyos que no le informan de muchas cosas, y que seguro que en cuanto lo sepa les echa una bronca como las que te caen a ti, le digo, por cruzar la calle sin pararte a que mire yo- y de inmediato sustituye el poste roto por uno nuevo y seguro.

Salud

sábado, diciembre 08, 2007

Contenedores o papeleras

Paseando hoy por el camino Cientoetxe (el que va de la antigua Cruz Roja y llega a la Playa o al final de la cuesta de Arrietara si cogemos dirección Berango, comprobé que no se encuentra ni una sola papelera o contenedor.

Quizá por ello está el camino en las condiciones que está, con abundancia de bolsas, papeles, botellas y demás restos de caminantes.

A Jack le pareció imposible la cantidad de basura que se encontró en su paseo, también abundaban los excrementos caninos, pero la verdad es que hace falta ser un amo muy respetuoso para acarrearlos durante casi un kilómetro, y más viendo en que estado se encuentran las orillas del camino.

Jack se preguntó por qué al Sr. Alcalde no se le ocurre dotar de contenedores una zona tan transitada por los paseantes de Sopelana, que además son gente responsable y no quieren ensuciar una zona tan propia para los paseos por el campo.

Como Jack es nuevo en el pueblo le expliqué que probablemente el Sr. Alcalde no tenía conocimiento de los hechos, y que en cuanto se lo hagan saber ordenará subsanar el entuerto.

Durante el paseo aproveché para contarle a Jack que esos caminos los asfaltó, hace más de 20 años el ayuntamiento, con el dinero de todos los vecinos, pero luego a la vista de que los vecinos los usábamos para acercarnos a la playa con nuestros coches, el Sr. Alcalde de entonces les puso unas cadenas con candando y sólo le dio la llave a los dueños de los caseríos de la zona. Toda una chapuza de entonces, pero ahora que ya sólo son peatonales, bien debieran tener algún servicio como un par de contenedores en cada mitad del recorrido.

Salud

jueves, diciembre 06, 2007

Jack

Ha llegado a Sopelana un nuevo paseante, se trata de un auténtico Jack Russell Terrier,viene con la curiosidad de sus pocos meses y con la aventura de un viaje exagerado.

Sus amos le querían ahorrar traumas (jaula y avión) y al final le sometieron a tres largos días de viaje en tren, coches, hoteles, jaula en el ferry y patearse Francia de norte a sur encerrado en un coche.

Le sirvió para ahorrarse las energías que hoy deshizo en la playa de Sopelana.

En su primer paseo le gustó a los vecinos (no pasó la cosa de ligeros gruñidos) y no tuvo ningún problema de integración con los canes autóctonos a pesar de su estilo escocés.

Bienvenido Jack. Espero que goces de buenos paseos por Sopelana, para que no añores tu Edimburgo natal.

Para profundizar en su conocimiento pincha aquí