
Ya la tenemos en el lugar. El Correo da cuenta de la filtración. No es grave pero nos situará en los mapas, menos mal que los escolares están de vacaciones y sólo ha pillado a 18 en la Ikastola Ander Deuna.
La noticia no difiere de tantas anteriores en otros lugares del país, pero si reparan en los comentarios de los lectores de El Correo ya es otro cantar.
Se han liado con si en la Ikastola hay un tipo de alumnos u otro, estos comentarios se entremezclan con personas preocupadas por el tema y bocazas que insultan a todo el colectivo junto con otros que le responden en el mismo tono.
Esta ikastola que se fundó en los años 70 en régimen de cooperativa contó entre sus fundadores con miembros de la familia de Gudari (Eías Gallastegui 1892-1974), algunos de sus nietos y sobrinos-nietos estudiaron en la Ikastola antes de ser prominentes miembros de ETA.
Jon Juaristi, que ejerció brevemente de profesor en la misma, cuenta historias tremendas en sus memorias (Cambio de destino Seix Barral – 2006) y en este artículo que recoge la Fundación para la Libertad.
En fin lo de la gripe no parece grave, pero las historias locales de la Ikastola son otra cosa peor.
La noticia no difiere de tantas anteriores en otros lugares del país, pero si reparan en los comentarios de los lectores de El Correo ya es otro cantar.
Se han liado con si en la Ikastola hay un tipo de alumnos u otro, estos comentarios se entremezclan con personas preocupadas por el tema y bocazas que insultan a todo el colectivo junto con otros que le responden en el mismo tono.
Esta ikastola que se fundó en los años 70 en régimen de cooperativa contó entre sus fundadores con miembros de la familia de Gudari (Eías Gallastegui 1892-1974), algunos de sus nietos y sobrinos-nietos estudiaron en la Ikastola antes de ser prominentes miembros de ETA.
Jon Juaristi, que ejerció brevemente de profesor en la misma, cuenta historias tremendas en sus memorias (Cambio de destino Seix Barral – 2006) y en este artículo que recoge la Fundación para la Libertad.
En fin lo de la gripe no parece grave, pero las historias locales de la Ikastola son otra cosa peor.
Salud