
domingo, octubre 07, 2007
sábado, octubre 06, 2007
Memoria histórica
jueves, octubre 04, 2007
Inmigrantes
Este domingo coincidiendo con la celebración de un día dedicado al tema de la emigración se celebrarán actos en Guernica programados por diversas organizaciones de inmigrantes y también por otras de aquí.
De cuenta de ello El Correo en su edición de hoy, y quiero aprovechar la ocasión para colaborar con una reflexión que he leído recientemente. Ya tengo publicado que la revista Cuadernos de Alzate le dedica gran parte de su número 36 a un estudio de la obra de Hannah Arendt con motivo del pasado centenario de su nacimiento.
En este caso es Alejandro Sahuí de la universidad autónoma de Campeche en México quien escribe un ensayo sobre Arendt y la identidad política bajo el título de “EL INMIGRANTE COMO PARIA”.
Aunque tal vez Hannah Arendt no habría sostenido esta afirmación de modo categórico, no estimamos que atente contra su creencia razonable de que la política no debe ser entendida como mera herramienta para la satisfacción de necesidades. La política tiene que ver sobre todo con la construcción pública de la igualdad entre los individuos para lograr el ejercicio y desarrollo de nuestras libertades básicas. Pero la igualdad, y Arendt lo sabe no significa identidad. [...] la política ha de propiciar y proteger además la expresión y realización de lo que nos diferencia: ser el lugar de la justicia y de la libertad. Por eso, para el individuo que emigra es tan importante el reconocimiento político, social y público de la sociedad de acogida. Sólo mediante la atribución de iguales derechos y garantías que los nacionales, tendrá la posibilidad de realizarse como ser libre. Pero no es verdad que la indiferencia, mal entendida como tolerancia, les brinde el espacio suficiente para llegar a ser quienes de hecho quieran ser. La libertad implica un esfuerzo compartido, acciones positivas; no sólo cerrar los ojos o retirar la mirada. Y aunque la imagen de su desnudez en la intemperie nos provoque cierto pudor y vergüenza, procuremos siempre recordad que esa misma imagen será la mayor prueba de su humanidad, frágil, como la nuestra.
Salud
miércoles, octubre 03, 2007
Hace 30 años
Salud y buenos recuerdos
martes, octubre 02, 2007
No a la pena de muerte. El mundo decide
http://www.es.amnesty.org/actua/acciones/no-pena-de-muerte/
Nación laica y disolución de ETA (y II)
Resuma la segunda parte del artículo de Xabier Markiegi en Cuadernos de Alzate, que se centra en los hitos políticos vividos por EE desde 1978 y proyecta algunos sobre la conflictiva actualidad.
EE votó no en el referéndum constitucional y reconoció que había perdido, no participo de la mixtificación nacionalista que sumando abstenciones y noes prometía una victoria de estos últimos.
Participa en la elaboración del Estatuto de Guernica y tras las elecciones municipales y forales obtiene presencia política en todas las instancias. Esa participación real en la vida política les llevó, según Markiegi a cargarse de razones frente a la izquierda abertzale y fue el primer proceso de laicización de EIA-EE e influyó indiscutiblemente en el debate interno de ETA p-m para su disolución.
Considera que la actuación de EE supuso un factor muy importante para la disolución y precisamente desde entonces ETA trata de impedir que se repita el considerado por ellos como el mayor error de los poli-milis: aprende que si mandan los políticos, pronto o tarde entrarán en contradicción con los milis. Y, por ello, imponen ante todo que el fusil mande la política.
Dice que la llamada izquierda abertzale debe arriesgar y hacer política democrática y que al resto del nacionalismo le corresponde coadyuvar a ello renunciando al ventajismo. Negándose a recoger fruto alguno contaminado por los métodos y por las razones de quienes tanto han asesinado. Garantizando a las víctimas del terrorismo que jamás permitirán que se reconozca razón que hubiera justificado su victimización.
Continua Xabier preguntándose ¿qué conflicto? ¿Cuál es la anormalidad a normalizar? Para despacharse con una consideración seria sobre el nacionalismo, que considera fundado sobre la mentira y apelando a una historia mítica, su concepción del “pueblo vasco” es abstracta, esencialista, etnicista y absurdamente sacra.
Finaliza con un párrafo que copio literalmente.
La interiorización de que no hay nación si excluye a sus ciudadanos la debe hacer toda la ciudadanía, y además, en profundidad. No puede ser meramente retórica o de semblante cariacontecido ante cada acto de barbarie. Los clérigos enseñarán siempre el “no matarás”. Los padres en casa y los profesores en las aulas practicarán el “no mentirás”. No habrá ya ciudadanos de dos clases, “vascos y los otros, los de fuera”. No habrá políticos tramposos que quieran jugar con dos barajas, ni recoger los frutos del árbol del Mal.
Salud
Informar

El titular de la noticia se cae por su propio peso.
Una anécdota en un ascensor y merece una noticia en un periódico que se decía serio. No creo que se pueda ir más lejos a la hora de hacer la pelota a los mandamases, incluida una mención especial al conde de Godó.
He leído hoy un comentario en el blog de Santiago González que tan magistralmente se dedica a estas cosas, decía que lo de El País por miedo a Público está cayendo tan bajo, que Público no le sacará lectores por que es impresentable, sino que los perderá directamente por querer parecerse a él.
Lean ustedes mismos y valoren la cosa.
Salud
lunes, octubre 01, 2007
El derecho
Me suelo entretener en leer las opiniones que se publican en los periódicos de la red. Además de los pertinentes insultos algunas veces aparecen ideas maravillosas.
Copio textualmente la expresada por un tal juanan en elpais.com sobre las declaraciones del inefable consejero de justicia del Gobierno Vasco. Figuraba con el nº 57 a las 16:32:27 horas de hoy 01-10-20007
“Alava debera ser lo que quiera el conjunto de Euskalherria. El derecho de autoterminacion se debe aplicar solo a un pueblo-nacion, por lo tanto no se puede aplicar ni al estado español (plurinacional) ni a una provincia unicade Euskadi”
Además de los indios pueblo, desde ahora existe también el pueblo-nación que nos engloba. Si la gente puede llegar a creerse esas cosas que escribe, no tenemos solución en otras tres generaciones.
Toma ya derechos históricos.
A esta hora nadie le había respondido al angelito.
País
Nación laica y disolución de ETA
Con el subtítulo de “El experimento de Euskadiko Ezkerra” titula Xabier Markiegi Candina un artículo en el
número 36 de Cuadernos de Alzate.
Markiegi, un lujo de ex en la política vasca, hoy “exiliado” en el Instituto Cervantes de Rabat, presenta un testimonio personal sobre, a la vez, las dimensiones objetivas y los procedimientos utilizados en la laicización política que supuso la disolución de ETA p-m y la construcción de un partido político (EIA) que se despojó progresivamente de los fetiches del nacionalismo y del izquierdismo.
Siempre habrá momentos oportunos, pero en las fechas en que tanta creencia se despliega en el paisito, es imprescindible un discurso laico, que nos aleje de las creencias absolutas, que nos aparte, en fin, del totalitarismo que pretende asolarnos bajo el slogan de “un pueblo en marcha”.
A Imaz y antes a otros muchos ya se los llevó por delante, pero eso no es malo en la medida que, intelectuales de la talla de Joseba Arregi al vivir su peculiar camino de Damasco, refuerzan considerablemente las posiciones "laicas" y mientras no se traslade a la sociedad y terminemos por hacer inviable una convivencia que tanto costó restablecer.
Euskadiko Ezkerra ya apostó por la tan denostada “transversalidad” en septiembre del año 1982
Escribe Marquiegi, y con esta cita dejo para otro día la parte final de su artículo:
A partir de ese momento, [la convergencia orgánica entre EIA y PCE-EPK] en el seno de Euskadiko Exkerra se vivió una interesantísima experiencia de convivencia laica. Convivieron en buena armonía nacionalistas y no nacionalistas; socialistas, socialdemócratas y comunistas; creyentes, agnósticos y ateos. Había un mínimo ideológico común: lo básico para la Izquierda en Europa al fin del siglo XX. Pero el aglutinante fue el acuerdo de dejar al margen las respectivas “creencias” y las sectas originarias, para trabajar juntos en lo público, como “descreídos”, como laicos: hacer política real. Fue una experiencia muy lograda en la que efectivamente triunfaron los vectores más racionales. Los eslóganes electorales “La fuerza de la razón” y “Tu razón” no procedieron de la retórica o del marketing sino que obedecieron a la necesidad de exteriorizar esa vivencia de racionalidad.Y de ofrecerla al conjunto de la ciudadanía,como un antídoto saludable contra la hegemonía del nacionalismo,en sus diversas variantes.
Ese mundo idílico de racionalidad lo da por finalizado en 1991 una crisis de la que surge un partido llamado Euskal Ezkerra.
País

