Parece, gracias a Dios, que en Grecia vuelven las aguas a su cauce; la tontería del cuasi ex-primer ministro de pasar su responsabilidad a los ciudadanos ha quedado en nada y con él fuera de la vida política.
No se esperan grandes rectificaciones de quienes aplaudieron la boutade de Papandreu, pero reconforta ver cómo la realidad se impone y las cosas suceden como creemos que debieron suceder.
Gobierno en Grecia sin Papandreu
No contar dos veces los muertos
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Hoy escribe la Tercera de ABC Javier Gómez de Liaño con una muy pertinente
reflexión que coincide en la mirada con lo mío de hoy en The Objective. Él
se ap...
Hace 5 horas
1 comentario:
No sé si fue una jugada irresponsable de un gobernante al nivel de nuestro ZP, o una decisión de un estadista entregado a juegos trileros hasta el momento, ante la evidencia de que, dada la actitud del pueblo griego y, sobre todo, los sindicatos, avanzaban hacia el abismo.
Su amenaza de referéndum enfrentó a los griegos a la inmensidad del desastre que les esperaba si no aceptaban las condiciones de la troica para ayudarles a mantenerse en el euro. Le costó el cargo; pero pudo dar los pasos necesarios para retirarse con honor.
El tiempo nos dirá si su apuesta a todo o nada ha servido para hacer entrar en razón a los griegos o no hay ninguna posibilidad de que la cuna de la civilización occidental permanezca en la Unión Europea y se encamina hacia la desolación.
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